la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 22 de noviembre de 2017

MANOLETE, HIJO PREDILECTO Y PERSONAJE HISTÓRICO / Tertulia Taurina "El Castoreño" del Real Círculo de la Amistad de Córdoba


Esta Tertulia agradece al Exmo. Ayuntamiento haber posibilitado que, como Hijo Predilecto, Manolete haya sido entronizado plenamente y para siempre en la Cultura oficial, con lo que ello implica de consagración y blindaje de la tauromaquia cordobesa. 



MANOLETE, HIJO PREDILECTO Y PERSONAJE HISTÓRICO


Para Pilar Soria Molina

La Tertulia Taurina "El Castoreño" del Real Círculo de la Amistad de Córdoba manifiesta su satisfacción por el nombramiento por el Pleno Municipal de Manuel Rodríguez "Manolete" como Hijo Predilecto de la ciudad. Es la culminación de la gran serie de actos municipales que han jalonado semana a semana - y aún continúan - todo el año 2017 con el título genérico de "Manolete, 100 años vivo".

Esta Tertulia agradece al Exmo. Ayuntamiento haber posibilitado que, como Hijo Predilecto, Manolete haya sido entronizado plenamente y para siempre en la Cultura oficial, con lo que ello implica de consagración y blindaje de la tauromaquia cordobesa. 

Algunos lamentan que la designación de Manolete como Hijo Predilecto se haya producido por decisión dividida, con el voto a favor, que agradecemos, de PSOE, PP, Cs y UCOR. A Manolete seguro que le habrá divertido esta división: "Como cuando toreaba..." -habrá murmurado sonriendo, ya que, como es sabido, el diestro paisano siempre tuvo en Córdoba un sector de la plaza enfrentado a su persona. Por lo tanto, agradecemos ese voto contrario porque añade veracidad al triunfo del Califa de Santa Marina.

Diestro predilecto de aficionados, peñistas y hasta cofrades, que se han volcado en sus propios homenajes, matador de toros predilecto de sus compañeros los toreros, que le dedicaron doce brindis en el Pregón Taurino de la Feria, y ahora Hijo Predilecto de nuestra ciudad según el Ayuntamiento en acertada conexión con sus administrados taurinos, Manolete, que demostró ser imbatible en el ruedo en el siglo XX, está demostrando ser imbatible en la sociedad en el siglo XXI. Manolete no es un torero: es un personaje histórico de Córdoba.

José María Portillo Fabra
Presidente de la Tertulia Taurina "El Castoreño"
del Real Círculo de la Amistad

Enrique Ponce donará a la Fundación Carlos Slim los honorarios de su corrida en La México



Cartel: rejoneador Jorge Hernández Gárate y los diestros Enrique Ponce, Joselito Adame y El Payo, con toros de Teófilo Gómez y Julio Delgado. 
 
Enrique Ponce donará a la Fundación Carlos Slim
 los honorarios de su corrida en La México
  • El maestro valenciano dará íntegro el dinero por torear el 3 de diciembre en la Monumental para los damnificados por los terremotos.

Enrique Ponce ha decidido donar a la Fundación Carlos Slim sus honorarios íntegros de la corrida que toreará el próximo 3 de diciembre en La México, en la que ya anunció que actuaría con carácter benéfico para los afectados por el terremoto que recientemente padeció este país. Esta fundación quintuplica las donaciones realizadas, por lo que la aportación del maestro tendrá mucho más alcance y llegará a más personas.

La Fundación Carlos Slim recauda fondos para aliviar los daños causados por los seísmos y todo lo que se consiga lo invertirá en ayuda humanitaria para damnificados, protección del patrimonio cultural en riesgo, reconstrucción de centros de salud y escuelas, construcción de viviendas de mejor calidad y rehabilitación de mercados dañados.
Vínculo con México

La figura valenciana, recientemente galardonada con el premio Nacional de Tauromaquia, siempre ha sentido un fuerte vínculo con la afición de México, país donde, al cabo de torear tantos años, ha fraguado grandes amistades. De este modo, al conocer la tragedia, fue el primer torero en ofrecerse para torear desinteresadamente en una corrida benéfica para las víctimas del terremoto, informa en nota de prensa la agencia de comunicación del torero.

Por ese mismo motivo, ha tenido ahora el gesto de donar sus honorarios íntegros de la corrida que toreará el 3 de diciembre en la Plaza México con el siguiente cartel: el rejoneador Jorge Hernández Gárate y los diestros Enrique Ponce, Joselito Adame y El Payo, con toros de Teófilo Gómez y Julio Delgado. 
 

martes, 21 de noviembre de 2017

Los límites del valor / Por Joan Adell Mas

Miren la faena de Ferrera a Platino en Sevilla, como su actuación es un proceso inteligente, valiente, honrado y bello de la realización de un fin. Como lidia con el capote y con la muleta para al fin quedarse quieto y someter definitivamente la violencia y brutalidad de la casta de un toro bravo a su valerosa y valiente inteligencia.

El valor como muestra de inteligencia en la consecución de un fin o como acongojante exposición dramática. A partir de un texto de Joaquín Vidal tratamos de diferenciar el verdadero valor de la angustiante inmolación.

Por Joan Adell Mas

Escribió Joaquín Vidal en su libro “El toreo es grandeza”:

“Los cánones de la tauromaquia, que defendieron Montes, Paquiro y Pepe-Hillo, contemplaban que, en su ejecución, debían aunar la máxima ventaja al toro y la máxima seguridad del torero. No eran preceptos, y es rechazable esa exigencia dogmática de que toda la suerte del toreo ha de ajustarse, sin posibilidad de modificación, a los cánones dictados por los padres de la tauromaquia; pues es una evolución positiva de esos cánones habría supuesto a su vez, una evolución positiva de la lidia. Eran reglas de bien torear y si mantienen la misma validez del primer día es porque no se han descubierto otras. El toreo heterodoxo que, épocas adelante, han practicado diversos diestros, algunos de ellos con gran aceptación popular, ha sido rechazado por los aficionados no a causa de su heterodoxia, sino porque de alguna forma rompía esas constantes de máxima ventaja al toro, máxima seguridad del torero y fin último de dominio sobre la fiera, que constituye el fundamento esencial del toreo”.

Vidal en este párrafo magistral nos explica tantas cosas que se podrían escribir cien artículos y hacer mil tertulias sobre ello. No voy a poner el foco en la teoría que parece desarrollar Vidal sobre la evolución del toreo ni enfrentar los conceptos de ortodoxia y heterodoxia. Sino que, quiero, a partir de las tres ideas principales en las que Vidal basa el concepto de torear reivindicar el verdadero valor que sirve para un (el) fin, del valor tremendista, tan meritorio como irracional e inútil con el que en ocasiones los aficionados nos deslumbramos de manera un tanto efectista. Veamos:

1.- Sobre la seguridad del torero: Vidal menciona algo importante que pocas veces se pone de relevancia y que el aficionado debe ser consciente, aunque le pueda resultar chocante. La técnica del toreo se fundamenta en tratar de ofrecer la máxima seguridad al torero en el ejercicio de su actividad. Los cánones del toreo son un conjunto de reglas basadas en la inteligencia y en la experiencia cuya función es ofrecer criterios e indicaciones para el desarrollo de una actividad de máximo riesgo y dificultad. Cosas como cruzarse a pitón contrario o adelantar los engaños tienen su razón principal en la seguridad del torero (taparse, burlar la embestida del toro). Torear no es un ejercicio suicida ni una irracional inmolación. Es un ejercicio basado en la inteligencia de un hombre ante la brutalidad y violencia de un animal. Es un ejercicio sofisticado y complejo que acudimos a ver los aficionados, no una actividad irracional, cruel y absurda basada únicamente en el mero enfrentamiento y asunción de un riesgo.

2.- Ventajas al toro: No todo vale en el momento de enfrentarse al toro. El toro, animal sagrado y totémico, merece en su sacrificio tener la posibilidad y oportunidad de defenderse. El hombre que acabará con la vida del toro debe enfrentarse a él con honestidad. Por eso en la técnica del toreo es fundamental no restarle posibilidades de defensa al animal. Por ello se mata al toro yendo hacia él de frente y no por la espalda, sin saltar, sin taparle la cara ni la visión con la muleta. Metiéndole la espada arriba y poniendo en ese instante el torero su cuerpo al alcance de las astas del toro, salvaguardando siempre la posibilidad de éste de herir al torero.

3.- Dominar al toro: Torear es conducir al toro y someterlo a la voluntad del torero para acabar matándolo. No hay final que explique mejor el fin del toreo como sometimiento que el sacrificio del animal por parte de éste. ¿Existe mayor ejercicio de dominio? La lidia no es otra cosa que el desarrollo del proceso de dicho sometimiento. El toro sale del chiquero fiero, virgen, con las defensas e integridad física intactas. Remata en las tablas, acude a los estímulos de manera violenta. Es el torero el que en el desarrollo de su actividad tratará de conseguir dominar y conducir las embestidas del animal. Someterlo a su voluntad. Imponerse a través de la inteligencia a su violencia irracional para acabar de la forma más digna y honesta con su vida.

Debemos reivindicar y valorar las faenas bajo los criterios aquí referidos frente a los ejercicios de valor extremadamente meritorios pero no relacionados ni realizados en el desarrollo de la ejecución de un fin. El aficionado debe acudir a ver torear y exigir que el torero toree. Debemos exigir la lidia en el ejercicio del toreo. No sólo del matador sino de los banderilleros y picadores. La lidia no puede ser una sucesión de hábitos absurdos e inútiles, sino el ejercicio del desarrollo de una inteligencia fundamentada en razones, conclusiones y resolución de situaciones. Parar al toro con el capote, colocarlo en el caballo y picarlo, lidiarlo con largura, recorrido y suavidad. Iniciar las faenas con sentido y no con inercias automáticas y atragantones efectistas. Las faenas no pueden basar su mérito ni valorarse en el mero cálculo o porcentaje de la asunción suicida de un riesgo no puesto en relación con la consecución de un fin. Debemos ser capaces de diferenciar el pisar unos terrenos como consecución de un proceso de conquista de los mismos y no como la realización automática y cotidiana de un valor honesto y meritorio pero que poco tiene que ver con el objeto y fin del toreo.

Miren la faena de Ferrera a Platino en Sevilla, como su actuación es un proceso inteligente, valiente, honrado y bello de la realización de un fin. Como lidia con el capote y con la muleta para al fin quedarse quieto y someter definitivamente la violencia y brutalidad de la casta de un toro bravo a su valerosa y valiente inteligencia. Compárenlo con la actuación en ocasiones de Paco Ureña, revelación de la actual temporada, torero valiente y honrado, pero que en ocasiones atropella la razón en actuaciones de valor tan encomiable como absurdo y ausente de capacidad y voluntad lidiadora. Exijámosle que lidie, que consiga pisar los terrenos que pisa como la conquista gradual y razonada de un espacio ganado y que lo haga con la misma belleza y emoción con la que torea y ha toreado este año. Digámosle a Juan Leal que el toreo no es el ejercicio de inmolación ni la torpe exposición a la probabilidad de una cornada, sino la luminosa, bella y valerosa consecución de un fin. Pongámosle límites y sentido al valor.

Odio el 4-4-2, amo a Brian Johnson / por Juan Manuel Rodríguez



...odio que el equipo haya cedido al chantaje del establishment periodístico que dicta qué es jugar bien al fútbol y qué no lo es. Odio que no haya desmarques, que la palabra engaño haya desaparecido del diccionario blanco. Odio todas esas cosas... y echo de menos las cabalgadas, los pases al espacio, el descontrol controlado, la anarquía, el despipote, el "a mí Sabino, que los arrollo", la locura...

Odio el 4-4-2, amo a Brian Johnson

Ayer dije en Fútbol EsRadio que odio el 4-4-2 y hoy lo reitero: lo odio, odio el 4-4-2, odio el sistema que hace predecible a un equipo que precisamente ha cosechado sus mayores éxitos no siéndolo, odio ese modo de tocar, tocar y tocar, como queriendo desgastar la pelota, para no acabar yendo a ningún sitio. También odio profundamente que el Real Madrid quiera ser el Barça de Guardiola pero haciéndolo todo peor y mucho más lento, odio que el equipo haya cedido al chantaje del establishment periodístico que dicta qué es jugar bien al fútbol y qué no lo es. Odio que no haya desmarques, que la palabra engaño haya desaparecido del diccionario blanco. Odio todas esas cosas... y echo de menos las cabalgadas, los pases al espacio, el descontrol controlado, la anarquía, el despipote, el "a mí Sabino, que los arrollo", la locura...

Doy por hecho que cualquier cosa que diga o escriba será utilizada ad eternum en mi contra y que, por si eso fuera poco, será rápidamente sacada de contexto, pero, aún así, ahí va: a mí Isco me parece un futbolista sensacional, un jugador que la temporada anterior sacó de muchísimos apuros al Madrid, pero, aunque lo diga Maldini, Isco no está siempre bien. En el derbi del sábado pasado, por ejemplo, no estuvo bien y, pese a ello, se insistió en que había sido el mejor. El caso es que con cuatro jugadores en el centro del campo y con Isco como maestro de ceremonias a Benzema y, sobre todo, a Cristiano no les llega un balón en condiciones, el Real está a 10 puntos del Barça cuando aún no hemos llegado a diciembre y el equipo está en sus cifras goleadores más bajas. Culpa de todos, por supuesto, pero también de Isco.

Yo echo de menos a mi BBC. De acuerdo, sí, echo de menos a una BBC en forma, pero es que ahora mismo todo el equipo está uno o dos escalones por debajo de lo que se espera de ellos. Bale, Benzema y Cristiano conectan, se entienden, hablan el mismo idioma, que es el del desmarque, el de la explosión, el de la carrera larga, el de pillar desprevenido al equipo rival, el de llegar... y enchufarla. En su ánimo por desacreditar a Bale y por arruinar deportivamente a Benzema, el establishment periodístico ha conseguido, de paso, desnaturalizar a un Real Madrid libre y salvaje, un equipo que galopaba por Europa y que por aquellos campos que pasaba no volvía a crecer la hierba. Hoy el Real controla y mece el balón como el gondolero agita con mimo los remos al tiempo que susurra Nel blu dipinto di blu, y yo necesito AC/DC: "Me molan los rollos de una noche y quieres verme en mi salsa, sólo tienes que conectarme el nivel alto, rock and roll de alto voltaje". Odio el 4-4-2 y amo a Brian Johnson.

Tengo un sueño / por Hilario Taboada


 ..ya puede adivinar cuál es mi sueño. Pero no solo el mío, estoy seguro que es el sueño de todos los taurinos catalanes, que somos muchos, y también de toda la afición mundial. Este sueño ciertamente es: que vuelvan los toros a la Monumental de Barcelona.

Tengo un sueño

Hilario Taboada
Barcelona, 21 Noviembre 2017
Soñar es vivir, mientras tienes sueños y proyectos es que estás vivo, aunque te sobre la edad.

Ahora que se avecinan posibles cambios políticos en Cataluña, mi tierra de adopción, tengo un sueño latente que no se desvanece desde que unos políticos totalitarios, corruptos y mentirosos prohibieron las corridas de toros en esta tierra, tan taurina como cualquier otra de España.

Hay que tener en cuenta que los toros entraron en España por el Mediterráneo, es decir, por Cataluña, siendo una de las tradiciones más antiguas del Principado; tradición más antigua que la sardana, por ejemplo. En Barcelona existieron simultáneamente tres plazas de toros: El Torín, donde el 13 de Mayo de 1887 se interpretó por primera vez un pasodoble como respuesta espontanea a un trasteo sensacional de “Lagartijo el Grande” ; Las Arenas del año 1900, que es hoy una gran superficie comercial, y la actual plaza Monumental de 1914, declarada monumento y elevada por Manolete a la categoría de primera plaza del mundo en importancia y número de festejos.

En Barcelona consolidaron su fama grandes figuras del toreo y no podemos pasar por alto que dos de estas figuras - Mario Cabré y Joaquim Bernadó - eran genuinamente catalanes. En Barcelona bullía el ambiente taurino y muchos de aquellos destacados personajes residieron toda su vida aquí, como ciudadanos de Cataluña: A título de ejemplo permitirme citar al escritor navarro Fernando del Arco que tanto aportó a la fiesta a través de sus libros, especialmente los que escribió sobre Manolete, que fue siempre su gran pasión. Hay que decirlo ahora que estamos celebrando el centenario del monstruo de Córdoba.

Quien haya leído hasta aquí, ya puede adivinar cuál es mi sueño. Pero no solo el mío, estoy seguro que es el sueño de todos los taurinos catalanes, que somos muchos, y también de toda la afición mundial. Este sueño ciertamente es: que vuelvan los toros a la Monumental de Barcelona

Ante la perspectiva de elecciones autonómicas en Cataluña para el día 21 de Diciembre, anhelo unas votaciones masivas en clave taurina y así mandar a sus casas, como poco, a los políticos que olvidaron el conocido y entonces revolucionario lema de Mayo del 68 francés, “prohibido prohibir”. Pero que no se preocupen, nosotros nunca les prohibiremos nada que sea legal, y menos aquello que más le pueda gustar a una parte importante de nuestra sociedad, como fue nuestro caso.

Pero voy más allá y mi sueño más ansiado es que esta reapertura de la plaza sea un mano a mano entre Enrique Ponce y José Tomás. Estos dos toreros escamotearon a la afición lo que pudo haber sido la época de platino del toreo, pues hoy se torea mejor que nunca. Pudieron haber sido amigos en la calle y rivales en el ruedo, como Joselito y Belmonte. Hubieran sido un revulsivo apasionado para esta afición adormecida, pero no compitieron nunca enredados en sus intereses personales. Los gestos y gestas de las figuras de cada época no solo prestigian el presente del toreo si no que apuntalan el futuro de la fiesta, que es lo importante. Lo mismo hay que pedirle a todo el establishment taurino que vive del espectáculo pensando solamente en el pan para hoy.

Siempre han existido monopolios taurinos, pero se rompen cuando sale un torero que manda en el toreo, entendiendo por mandar llenar las plazas, ejemplos: el IV y el V califas cordobeses, que como todos sabemos, los dos se llaman Manuel. El prestigio y romanticismo de la fiesta corresponde siempre a los toreros, especialmente a las figuras. 

Doy por perdida la época de platino, pero vuelvo a mi sueño y pido ver juntos mano a mano en la reapertura de la Monumental a Ponce y Tomás. Este gesto nos lo deben, aunque ellos en vez de gesto lo consideren gesta. Lo contrario será quedar en deuda con la historia.                                                      

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Colombia cuatro fuertes / por Por Jorge Arturo Díaz Reyes


La Santamaría, mañana del domingo 29 I 17. Foto: Jorge Arturo Díaz Reyes

Como ejército en tierra hostil, esta temporada colombiana se ha hecho fuerte en sus plazas de primera. Cali, Manizales, Bogotá y Medellín, orden cronológico. Casi todos los baluartes menores han caído, con o sin combate.


Colombia cuatro fuertes

Cali, 21 de noviembre 2017
Como ejército en tierra hostil, esta temporada colombiana se ha hecho fuerte en sus plazas de primera. Cali, Manizales, Bogotá y Medellín, orden cronológico. Casi todos los baluartes menores han caído, con o sin combate.

El toreo por acá recuerda al general Navarre en la batalla de Dien Bien Phu 1954. Sitiado, dándole a la manivela del teléfono militar, llamando a las guarniciones periféricas…

--Hola Beatrice… Hola Beatrice… (silencio)
--Hola Isabelle… Hola Isabelle… (silencio)
--Hola Heliane… Hola Heliane… (silencio)…

Reducido en los cuatro bastiones a veintitrés festejos, fuera de pre ferias, e incluyendo un festival y dos novilladas. Desfilarán 63 lidiadores, de los cuales 31 colombianos, 20 españoles, 2 franceses, 1 peruano y 1 venezolano.

El estado mayor estará presidido por Andrés Roca Rey, único anunciado en todos los frentes. Secundado por los repitentes con él en Cali, Bolívar y López Simón. Ramsés en Bogotá, y en el festival de Manizales Ponce,Juli, Castella y de nuevo con Bolívar. Los demás irán a cada coso llevando en las cananas apenas las dos balas de sus únicas corridas.

Los esperan ganaderías nativas. De ellas, únicamente Juan Bernardo Caicedo (Domecq) lidiará en todas. Las Ventas (Domecq) de César Rincón hará bis en Cañaveralejo, (única que lo anuncia) y Ernesto Gutiérrez (Santacoloma-Murube) en Manizales. Brillan por su ausencia hierros de bien ganado prestigio nacional; Ernesto González(Santacoloma) cuyo ganadero murió recientemente, y los ofensivosGuachicono (Torrestrella). El histórico Mondoñedo (Contreras) echará exclusividad en la plaza que fundó, la muy aguerrida y heroica Santamaría, pero lo hará con ocho toros. No habrá rejoneo, por alerta sanitaria equina.

Una larga y pugnaz huelga de pilotos, que ha medio incomunicado al país, ya en vías de solución, seguramente no sumará obstáculos.

Por lo demás… Hola Cartagena… (silencio). Hola Popayán… (silencio). Hola Armenia… (silencio). Hola Duitama… (silencio). Hola Palmira… (silencio). Hola Bucaramanga… Nada... Defenderemos las posiciones hasta el último toro. Cambio y fuera.

Torear sin zapatillas / por Rafael Comino Delgado



..es necesario mantener el ritual de la corrida, que es algo muy serio, y darle importancia a todo lo que se hace con la seriedad y el respeto requeridos. Por lo menos a mi me gustaría más que así fuese, pero naturalmente respeto otras opiniones, y sé que por quitarse las zapatillas no se es mejor o peor torero. Es cuestión de formas, y las formas también son importantes.

Torear sin zapatillas

Rafael Comino Delgado
Las zapatillas de torear forman parte esencial del atuendo que compone la vestimenta del torero desde hace siglos, y el desarrollo de la corrida de toros obedece a un ritual, que se ha ido componiendo a lo largo de los tiempos, en el que todo tiene su porqué, igual que lo tienen las distintas piezas de la vestimenta que usa el torero. 

Entre ellas están las zapatillas de torear, que a nuestro entender son ligeras, flexibles, bonitas , y de las cuales no debe desprenderse el torero salvo en ocasiones excepcionales, como tampoco puede desprenderse de alguna otra prenda, como puede ser la chaquetilla.

Todos hemos visto como en alguna ocasión, debido a la lluvia, el piso del ruedo está muy resbaladizo y el torero opta por quitarse las zapatillas, para evitar caerse, o a veces pierde una zapatilla, al ser pisado por el toro, y en lugar buscarla y ponérsela opta por quitarse la otra, que es más rápido, y seguir toreando. También hemos visto situaciones en que ha sufrido una voltereta y queda mermado en su capacidad física, razón por la cual se desprende de la chaquetilla, para estar más cómodo.

Pero todo esto de forma muy excepcional, hasta el punto de que nosotros hemos presenciado, en alguna ocasión, como el torero pedía permiso al presidente de la corrida, para quitarse la chaquetilla, por las razones antes expuestas, y debo decir que no nos parece mal, sino todo lo contrario, que el maestro solicite al presidente su autorización para proceder a quitarse dicha prenda. Ya dijimos que la corrida es un ritual y ello forma parte del espectáculo.

Sin embargo, actualmente, me doy cuenta de que se van transgrediendo algunos aspectos del ritual, lo que no nos parece bien, y de lo cual hago responsable a los presidentes, que a veces son demasiado estrictos en otras cosas. 

Quiero poner especialmente énfasis en que actualmente hay, como todos sabemos, algunos matadores de toros que se desprenden de las zapatillas, no ya en situaciones excepcionales, sino prácticamente todas las tardes, y si he de ser sincero no me gusta nada.

Naturalmente lo harán porque se encontraran más cómodos, y creerán que así podrán realizar una mejor faena. Bien, de acuerdo, pero ¿no creen Vds. que cualquier torero estaría más cómodo quitándose la chaquetilla, o el corbatín, y desabrochándose la camisa, con lo que todo ello pesa y el calor que da, cualquier tarde del mes de Julio o Agosto? y sin embargo no lo hace. ¿Es que las zapatillas son menos importantes?

No quiero parecer intransigente, pero creo que es necesario mantener el ritual de la corrida, que es algo muy serio, y darle importancia a todo lo que se hace con la seriedad y el respeto requeridos. Por lo menos a mi me gustaría más que así fuese, pero naturalmente respeto otras opiniones, y sé que por quitarse las zapatillas no se es mejor o peor torero. Es cuestión de formas, y las formas también son importantes.

lunes, 20 de noviembre de 2017

1ª de la Temporada Grande en La México. El Juli engañó y Breco II convenció / POR EL BARDO DE LA TAURINA





1ª de la Temporada Grande en La México
El Juli engañó y Breco II convenció

Por fin en el nido de concreto de la Ciudad de México este domingo trajeron a un mandón madrileño pa’ que pregonara que los españoles han llegado como desde hace setenta años a llevarse los dólares a carretadas, más lo realmente grave del asunto es que las carretadas de dólares se las llevo Julián López ‘El Juli’, figura que pa’ venir a torear de salón, pues pa’ esta ocasión pidió que le subieran de intensidad al descastamiento, a la sosedad, a la mansedumbre de las botargas que le iban a servir pa’ verle la cara de conformistas a la afición mexicana, más lo triste de esto es que con la aparición del madrileño, quedo reafirmado el abismo que taurinamente existe entre la fiesta de España y la de México, al punto que la corrida llegó a tal grado de displicencia por parte del matador de la Velilla de San Antonio, que ni siquiera exigió que le llevaran un rejoneador pa’ que le abriera plaza y no saliera a lidiar en primer término, con la gente fría y con humanas asentaderas rastreando como radares sus lugares correspondientes, eso le valió un comino al torero y es que está tan sobrado, tan más allá del bien y del mal que ya ni le preocupan esas cosas, bueno como estaría el asunto que en los días previos a la corrida se escuchaban dudas en el sentido de que si al ‘Juli’ le habría interesado o por curiosidad sabría con quien iba a alternar y de los toros él tiene sus preferencias marcadas desde hace años y no creo que a estas alturas, ande entrando en detalles sobre a los de que divisa les va a hacer o dejar de hacer, lo que se le dé la gana.


Ah, bueno, esto viene por el hecho de que se abrió la temporada contra la lógica de que los mano a mano, son p’a dirimir algún pique o comparación entre dos toreros aquí ¿Qué había que dejar claro? Absolutamente nada por esa razón el desenlace pues también pasa a ser solo un registro en la bitácora del madrileño, taurinamente nada más se puede subrayar lo ya dicho y como constancia de que si hubo corrida inaugural decir que ahí estuvo J. G. Adame Montoya y arriba de la puerta de toriles decían los letrerillos 6Teófilo Gómez6.

Pero estas letras no las podemos cerrar con lamentaciones y por ello comentaremos que la nota relevante la dio a miles de kilómetros un novillero mexicano Rodrigo Cepeda el ‘Breco II’ quien este fin de semana se plantó en la importantísima Plaza Monumental de Maracaibo, Venezuela y vaya que lo hizo de tal manera que logro lo que quien sabe si algún coleta haya conseguido y es que su torería fuese correspondida con los acordes del pasodoble insignia de la mexicanidad que lo es ‘Silverio’ de la inspiración de otro sobrenatural el músico poeta, nacido en la calle del Puente del Cuervo, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, el genial Agustín Lara.

La historia comenzó cuando la empresa programó dentro del marco de La Feria de la Chinita, un festejo con seis realidades novilleriles, encabezadas por el coleta de mayor sello azteca en esa tesitura que lo es Rodrigo Cepeda el ‘Breco II’, y vaya forma en que este gallo cromático respondió al llamado venezolano el cual implicaba enfrentar bravura del hierro de Los Aranjuez, la percha, el sello, el imán, son el ábrete sésamo de este novillero que apareció por la puerta de toreros enfundado en seda azabache, bordada en oro que empezó a brillar con brillo intenso cuando el mexicano instrumentó un quite por ‘Tapatias’ de tal intensidad que cuando tomo los rehiletes, la euforia era tal que la banda de música monumental se arrancó con los acordes del pasodoble ‘Silverio’, ya con la mecha encendida la faena despejó con las pinturerísimas San Juaneras de las que el ‘Breco II’ ha hecho una creación, vinieron las ’Riverinas’, los ‘Afarolados’, las espeluznantes ‘Manoletinas’ y por supuesto los sólidos ‘Derechazos’, cimentados con la sobriedad de los ‘Naturales’ que crecieron hasta hacer que ‘Carmelo junto con Silverio que están en el cielo se asomaran a ver torear a Cepeda…

Se tiró a matar con el corazón en la toledana y el encontronazo fue pavoroso el novillo lo ensarto por el fajín pa’ descargarle lo que en un principio se pensó se trataba de una puñalada trapera, ya en el callejón el ‘Breco II’ reaccionó con un par de cojones y con la suerte de que el pitón se había resbalado con el solo surcar la espalda del novillero, que pa’ esas alturas ya se había convertido en sensación, recalentó a la gente le arrancó a mordidas una oreja al novillo y dejo claro, que en Rodrigo Cepeda hay un novillero con hambre de triunfo y caudal de atracción, en ¡Hora Buena!… Torero entero.

Córdoba: Yo fui una vez "Manolete" / Conferencia ilustrada de "LADIS"



El próximo jueves 23 de Noviembre el fotoperiodista Ladislado Rodríguez Galán dará una conferencia en la sede de la Tertulia taurina "El Castoreño" en el Real Círculo de la Amistad de Córdoba titulada "Yo fui una vez Manolete".

 Será presentado por el torero Rafael González "Chiquilín", 
comenzando el acto a las 20:30.



Jueves 23. Presentación del libro de Beatriz Badorrey "Otra historia de la Tauromaquia. Toros, derecho y sociedad"



Jueves 23 de Noviembre de 2017 / 19.30 horas
Aula Magna de la Facultad de Derecho
Calle Julián Romea 22 - Madrid


Un tratado desde el siglo XII al XIX
Nuevo estudio de Beatriz Badorrey: "Otra historia de la Tauromaquia: Toros, Derecho y Sociedad".   

Se trata de un ejemplo más, en este caso de especial importancia, de cuánto vienen realizando los investigadores y estudiosos de la Universidad española en favor de la Tauromaquia, hasta convertirlos en el mejor baluarte con la que hoy cuenta la fiesta de los toros. La profesora Beatriz Badorrey acaba de publicar, en Ediciones del BOE, todo un tratado histórico que abarca desde el siglo XIII al XIX sobre la imbricación de la Tauromaquia con el Derecho y la sociedad de cada época. Sin duda estamos ante una de las grandes aportaciones para un mejor conocimiento del desarrollo histórico de la Tauromaquia.

Mafia arbitral. El procés y Victoriano / por Juan Manuel Rodríguez



...todo queda pendiente de "la interpretación del colegiado", pues se acabó la discusión: al campeón le acribillan desde el Comité Técnico de Árbitros, le impiden competir en igualdad de condiciones y, aún así, tiene que estar agradecido de que no le expulsen a un jugador por golpear con su cabeza la bota del rival de turno.


Iba a decir que para que un árbitro de Arminio le pite al Real Madrid un penalti a favor hace falta que un jugador rival le pegue a otro merengue una patada en la cabeza dentro del área y le parta la nariz, pero eso ya pasó el sábado por la noche con Lucas y Ramos y Borbalán no le sacó la tarjeta amarilla al capitán madridista de puro milagro. La verdad es que, desde que arrancó la Liga, al Real Madrid le han hecho penaltis de todas las formas y colores pero como resulta que "arbitrar es muy difícil" y al final todo queda pendiente de "la interpretación del colegiado", pues se acabó la discusión: al campeón le acribillan desde el Comité Técnico de Árbitros, le impiden competir en igualdad de condiciones y, aún así, tiene que estar agradecido de que no le expulsen a un jugador por golpear con su cabeza la bota del rival de turno.

El problema no es que los árbitros sean buenos o malos, que en líneas generales son bastante malos, sino el sistema. ¿Cómo ha sido posible que Ángel Villar, cuyas tácticas han quedado ahora aireadas por la Operación Soule, saliese elegido una y otra vez, y otra más, presidente de la federación? ¿Lo estaba haciendo tan bien Villar?... En absoluto, Villar lo estaba haciendo rematadamente mal, pero el sistema estaba precisamente diseñado para que siempre saliese elegido presidente de la federación. Lo único que hizo Victoriano, que lleva siendo 30 años la mano derecha de Villar, fue aplicar exactamente el mismo sistema al colectivo arbitral. ¿Qué es lo que quieren los árbitros por encima de todas las cosas?... Lo que quieren es sobrevivir y harán todo lo que esté en sus manos para conseguirlo.

Ante este panorama, a mí 10 puntos de distancia entre el Barça y el Madrid cuando aún no hemos aterrizado en diciembre me parecen pocos puntos, la verdad. Con este sistema 10 puntos son perfectamente asumibles. Y no es un problema de fútbol, que ese también lo tiene el líder de la competición, sino de que los árbitros piten lo que suceda sobre el terreno de juego y no en su imaginación. Con el mismo fútbol que el Barça, el Real Madrid tendría que estar igualado a puntos con el líder de la clasificación, si no por encima, si los árbitros hubieran aplicado correctamente el reglamento, pero no hay tutía. Conociendo al Madrid, 10 puntos son remontables. Conociendo el sistema, yo le iría dando la enhorabuena al Barça y, si fuera del Valencia, rezaría todas mis oraciones. Este año no conviene, el arbitraje está en pleno procés.

VISTALEGRE MADRID. LA OPORTUNIDAD / por Antolín Castro


Las ganas las siguen teniendo los chavales de hoy


Nada es ya igual. Ni la plaza es la misma, ni los conocimientos de los aspirantes, ni el deseo del público por ver lo que allí sucede. Lógico que no sea igual, pero no tan distinto.
Lo que no es igual es aquél halo de romanticismo que envolvía las actuaciones de los chavales aquellos, pero mucho más diferente es el hambre con el que llegan a pisar la arena de la plaza.


LA OPORTUNIDAD


Antolín Castro / España
En este pasado fin de semana se ha celebrado nuevamente el Certamen de La Oportunidad en Vistalegre. Un intento por devolver el encanto que aquella convocatoria tuvo en los años sesenta.

Nada es ya igual. Ni la plaza es la misma, ni los conocimientos de los aspirantes, ni el deseo del público por ver lo que allí sucede. Lógico que no sea igual, pero no tan distinto.

Lo que no es igual es aquél halo de romanticismo que envolvía las actuaciones de los chavales aquellos, pero mucho más diferente es el hambre con el que llegan a pisar la arena de la plaza.

Aquellos aspirantes a novilleros venían con el hatillo al hombro desde todos los rincones de España, los de ahora llegan ya en buenos coches cuando no en furgonetas de las que usan los matadores más famosos. Eran otros tiempos, el hambre apretaba y ahora, por suerte, de esa hambre hay muchísimo menos o casi nada.

Quizá sea ese el mayor cambio, el secreto de que ahora cale menos en la sociedad, incluso en la afición, esta novísima versión. Lejos queda el recuerdo del desaparecido Palomo Linares, del Niño de la Capea, del Platanito, que fueron capaces de congregar a la gente y llenar La Chata en aquellos años.

Y es que el hambre que tenían los torerillos era casi el mismo que teníamos todos y ahí nos hacíamos cómplices de sus ilusiones que, en el fondo, eran las nuestras.

Ahora ya vienen aprendidos de las correspondientes escuelas y falta esa inocencia suicida que animaba a los de entonces. Era ‘triunfar o morir’, ahora solo son deseos de triunfar como mucho. Ni se pasa hambre y tampoco es necesario morir en el intento. No despiertan pasiones el acudir a ver a estos incipientes toreros. Y morir p’aná es tontería, que diría José Mota.

Manuel Perera, quizá haya sido el ganador también por las volteretas sufridas

Por supuesto que tienen ganas de abrirse camino, pero aquellos lo hacían a bocados y también a revolcones. Cambian los tiempos en todo, pero da la sensación de que en este mundo de las oportunidades toreras es donde menos queda del pasado. El que más y el que menos ya ha toreado un montón de vacas y becerros. Aquellos a lo más que habían llegado fue a soñarlo y, si acaso, como mucho, habían saltado algún vallado una noche a la luz de la luna. Ahora ni la luna está en lo alto cuando hacen el paseíllo los actuales.

20-N: así fue la España de Franco (in memoriam)



Esa legitimidad de origen fue luego corroborada por lo que Pío Moa llama una «legitimidad de ejercicio», ya que los casi 40 años que duró la España de Franco constituyen el período de mayor paz, estabilidad y prosperidad de nuestra historia, características que otorgan a cualquier gobierno una verdadera legitimidad.

20-N: así fue la España de Franco (in memoriam)


Que la esperpéntica patochada de los aventureros catalanitas ha tenido y tendrá devastadores efectos colaterales para nuestra Patria, es algo que nadie puede discutir. Entre ellos, hay un nutrido grupo de los que somos más o menos plenamente conscientes, junto a otros que sólo esperan al mañana para tener su plena encarnación.

Uno de estos efectos secundarios es que, ante la urgencia periodística que perentoriamente requería el maremágnum de noticias que ha generado la sedición catalanita, la actualidad se ha centrado tanto en ella, que hay muchos otros aspectos del día a día en España que han quedado solapados.

Y no me refiero a la sequía, que también, sino a que, enfangado en la batalla de más allá del Ebro, hay, en lo que mí respecta, una gran cantidad de temas que me hubiera gustado abordar en mis artículos, pero que he tenido que desechar para ocuparme de dar la debida caña a los mostrencos separatistas.

Entre estos temas, hay uno que, por ser especialmente sangrante, se me ha quedado atravesado desde hace tiempo, como una puñetera espina, martilleándome implacablemente con su persistencia, instándome a que me ocupara de él de una vez.


Me estoy refiriendo a la rabia inmensa que sentí cuando me enteré de las declaraciones que un conocido periodista y tertuliano hizo en LaSexta en cierto debate, hace no mucho. Vino a decir que «Franco a mí me parece un dictador repugnante, como a cualquier persona decente». Vaya, ahora resulta que el patético y felón Sánchez no tiene en exclusiva el copyright de la palabra «indecente».

Confieso que es la primera vez en mi vida que me insultan de esta manera, pues en el «pack» también iba la palabra «repugnante», que también la considero dirigida hacia mí por un efecto rebote.

Con motivo del 20N, y de que las aguas catalanas bajan más tranquilas, creo que ya es el momento de darle caña a este periodista de marras, brillante investigador, a quien seguía habitualmente hasta que dio su repugnante opinión sobre Franco.

Y es que está de moda más que nunca el antifranquismo, que, en un afán necrofílico maníaco-depresivo, se ha empeñado en desenterrar cadáveres de hace la tira de años, igual que los milicianos luciferinos exhibían públicamente las momias de los religiosos que desenterraban. Eso sí, cobrando entrada para verlas, faltaría más. Y digo yo que eso sí es repugnante, señor periodista, de cuyo nombre no quiero acordarme, entre otras cosas porque imagino que ya sabrán de quién estoy hablando.


Han llegado las cosas hasta tal punto de ridiculez y estulticia, que si las fuerzas de seguridad hubieran cargado contra los lobotomizados joveznos que crearon el caos circulatorio en Cataluña durante la «huelga» el pasado día 8, hubiera sido un acto «franquista», y por eso no hicieron absolutamente nada, pues, si llegan a salir en la prensa extranjera fotos de esas supuestas cargas, también nuestros colegas europeos nos hubieran acusado de ser franquistas. Toma ya.


Este antifranquismo rancio ha surgido de su putrefacto ataúd merced a la ignominiosa Ley de Memoria Histórica, mediante la cual el progrerío rojo pretende ganar la guerra 80 años después. Enarbolado como santo y seña por el populismo bolivariano ―¿con qué adjetivo calificaría a esta patulea el eximio periodista?―, es un virus letal, una metástasis perniciosa que infecta sin piedad la vida española desde prácticamente la muerte del Caudillo, pues desde ese mismo momento, las izquierdas… ―ponga aquí su calificativo― se hicieron con el monopolio del pensamiento, la información y la educación en España, sembrando impunemente una kilométrica sarta de mentiras, falsedades y tergiversaciones sobre nuestra historia, en especial sobre la República, la Guerra Civil, y la España de Franco.

Pero ese periodista, desde luego, no es el único que ha desecado en la memoria del Caudillo. Sin ir más lejos, ayer leí un artículo de Luis María Ansón en el que decía que la España de Franco fue una «dictadura atroz», acusando al Generalísimo de ser amigo de Hitler y Mussolini. Nada de extrañar, ya que el mismo Felipe VI dio la patada a seguir, cuando, en la rememoración de los 40 años de la «democracia», habló de «dictadura horrible». Como se ve, existen una verdadera competición maligna para ver quien encuentra el adjetivo más contundente en contra de Franco.

Sí, fue una dictadura, aunque más bien habría que calificarla de «dictablanda», pues dictadura es una palabra que hay que reservar para regímenes totalitarios como los comunistas, como el que quería implantar la Segunda República, donde un Estado policial controla absolutamente la vida de los ciudadanos. El régimen de Franco fue autoritario, pues permitió muy altas cotas de libertades personales, aunque restringidas en lo político. Cualquier persona que haya vivido bajo Franco, como es mi caso, podemos atestiguar la veracidad de esta afirmación.


Lo que sucede es que para el progrerío rojo es una verdadera pesadilla ―que parece que nunca podrán digerir― que Franco acaudillara al único país del mundo que venció a las hordas marxistas, a la subversión bolchevique que pretendía hacer España una república soviética satélite de Moscú. Lo mismo que hizo en Rusia el demente Lenin y toda su camarilla judeomasónica, eso mismo quisieron hacer Largo Caballero y cía en nuestra patria, pero sucumbieron ante el alzamiento de un pueblo, dirigido por un gran patriota, estratega y gobernante, que nos liberó de una dictadura repugnante, que además se había instalado en España mediante sucesivos y flagrantes golpes de estado, pucherazo va, pucherazo viene, lo cual le hacía perder toda su legitimidad.

Levantarse contra un gobierno ilegítimo, y además inepto, incapaz de mantener el orden público y la seguridad de los ciudadanos, no puede considerarse propiamente un golpe de Estado, pues al Alzamiento Nacional le amparaba el derecho de legítima defensa frente a una agresión dirigida por potencias extranjeras contra nuestro país.

Esa legitimidad de origen fue luego corroborada por lo que Pío Moa llama una «legitimidad de ejercicio», ya que los casi 40 años que duró la España de Franco constituyen el período de mayor paz, estabilidad y prosperidad de nuestra historia, características que otorgan a cualquier gobierno una verdadera legitimidad.

Entre los generales sublevados, Franco fue, sin ninguna duda, el más significativo, ya que, merced a la increíble audacia con la que organizó el puente aéreo que trasladó a la península al ejército de Marruecos, evitó claramente que el golpe dirigido por Mola fracasara en dos o tres días.


No perdió ninguna batalla durante la guerra, y, contradiciendo a los que le achacan amistad con los fascismos, se negó a apoyarlos entrando en la Guerra Mundial, a pesar de las presiones que se le hacían, lo cual supuso un hecho decisivo para que España pudiera recuperarse de las heridas de la contienda, a la vez que constituyó un factor muy importante que contribuyó al triunfo de los aliados, mérito no debidamente reconocido.

Liquidó al maquis, que tantos problemas dio a otros países en la posguerra; superó los problemas económicos que le planteó a España el aislamiento internacional al que se sometió a su régimen en la posguerra, a pesar de lo cual nuestro país inició un camino de prosperidad y progreso, sin recibir ni un solo dólar del Plan Marshall, apoyatura fundamental de la recuperación europea.

Y todo esto en el marco de conjuras de los juanistas, conspiraciones comunistas, marginación internacional, fricciones entre las diversas familias del régimen, y traición de la Iglesia a partir del Concilio, una Iglesia a la que había salvado de su total aniquilación.

Después de casi 40 años de gobierno, en el año 1975 España era un país prácticamente sin deuda pública, con una presión fiscal muy leve, con una renta per cápita que equivalía al 85% de la media europea; con una clase media poderosa, creada prácticamente de la nada; un país que era la novena potencia industrial del mundo, mientras que al comienzo de la era franquista éramos un país subdesarrollado, agrícola, atrasado; un país que en la década de los 60 había protagonizado el mayor milagro económico de la posguerra, sólo superado por Japón; un país con una política exterior propia y con personalidad, que no dudaba en hacer la vida imposible a Gibraltar, ni en desobedecer a USA emprendiendo a comienzos de los 70 una política para conseguir la bomba atómica.


Durante la época de Franco, la población española adquirió las coberturas del Estado de Bienestar y la Seguridad Social de que hoy disfrutamos: prestaciones de desempleo, vacaciones pagadas, sanidad universal, derechos pasivos, descanso dominical, protección a la familia, pagas extra, seguro de invalidez,… un país sin infraestructuras, donde las escasas que había fueron destrozadas por la contienda civil, se modernizó con hospitales, carreteras, pantanos, universidades… se generalizó la enseñanza, nos convertimos en uno de los diez destinos turísticos más importantes del mundo, el paro era prácticamente nulo, y nuestro nivel de «salud social» era el más alto de Europa, pues teníamos muy bajos índices de suicidio, alcoholismo, drogadicción, abortos, fracaso escolar, población reclusa, etc.

Y todo esto en medio de una gran estabilidad social, de una convivencia pacífica donde cicatrizaron las heridas de las divisiones creadas por la República y la Guerra. Porque no es cierto en absoluto que la paz franquista se debiera a la represión, ya que esta tuvo lugar sobre todo en los primeros años de la posguerra, pasando después a tener su causa en la adhesión mayoritaria del pueblo español a Franco, razón por la que su régimen duró tantos años.

Hablando de represión, el adjetivo con el que más se califica a Franco por parte de la izquierda española es el de «genocida», otra palabra cliché, otro tópico recurrente por la ideología antifranquista, la cual, como ocurre siempre, maneja datos totalmente exagerados sobre la represión, redondeando las cifras de una manera totalmente injustificada e indocumentada.

Las investigaciones más fiables, aquellas que manejan documentos contrastados, coinciden en afirmar que las víctimas de la represión franquista pueden cifrarse en torno a 25.000, aproximadamente. La magnitud de esta cifra hay que contrastarla con contextos parecidos de represión que se dieron en la misma época. Sin ir más lejos, las matanzas que se produjeron en algunos países europeos tras la Segunda Guerra Mundial, en naciones como Francia e Italia, son mucho más abultadas, con la salvedad de que se hicieron sin juicio previo, al contrario que en España. Por lo demás, me resulta sumamente repugnante que los que acusan a Franco de genocida sean marxistas, leninistas y estalinistas, obviando el hecho de que el comunismo ha causado más de 100 millones de muertos. Esto sí que es repugnante, señor periodista.


Y cabe preguntarse qué habrían hecho los republicanos en caso de haber ganado la guerra. Lo más probable es que hubiera sucedido lo que ya vaticinaba Indalecio Prieto, cuando afirmó que la guerra iba a ser sin cuartel, porque el bando que ganara no tendría piedad del perdedor. Gran verdad, especialmente en el bando rojo, ya que entre ellos mismos organizaban fratricidas razzias, pogroms y ajustes de cuentas.

Ya he expuesto en algunos artículos sobre el holocausto luciferino de los milicianos ―contra religiosos y contra la población civil― el horror de muchos de sus crímenes, verdaderamente abyectos y horrendos. Fueron estos asesinos los que cayeron bajo el régimen de Franco, los que tenían las manos manchadas de sangre. ¿Pena de muerte? Sí, pero también existe hoy en Estados Unidos, y nadie dice nada.

En cierta ocasión, el embajador americano protestaba ante Franco por las penas de muerte que ejecutaba su régimen. El Caudillo, entonces, le mostró el expediente de un preso sentenciado, y le preguntó al embajador qué opinión le merecía el caso. Sin dudarlo, éste dijo que lo más justo sería ejecutar al reo. Sin embargo, Franco le dijo que ya había pensado conmutarle la pena de muerte.

Y no es cierto en absoluto que Franco tomaba café mientras firmaba penas de muerte, ya que sólo se reservaba la facultad de conmutarlas, cosa que hizo con mucha frecuencia. Al acabar la guerra, mandó revisar 18.000 condenas a muerte que había en los tribunales, para evitar cualquier asomo de injusticia.


Cada vez que había juicios contra terroristas, se armaba la mundial. Sin embargo, nadie protestó por las misteriosas muertes en las cárceles alemanas de los miembros de la banda Baader-Meinhof, ni por las matanzas en el Ulster, ni por las extrañas muertes de presos políticos en las cárceles italianas, etc. Pura hipocresía.

Así que ésta puede ser la crónica fiel de esa «dictadura repugnante», a la que tantos españoles «indecentes» apoyaron y siguen apoyando, en la que tantos españoles «indecentes» vivieron y progresaron… De esa dictadura que se basó en el amor a España, a la familia, a la religión, a la propiedad… De esa dictadura cuya verdad cada vez más españoles empiezan a conocer.

Y si aquella época de paz y prosperidad fue «repugnante», ¿qué calificativo podríamos atribuir a esta «democracia» fallida y espúrea que está llevando a nuestra Patria a los vertederos de la historia? Que el lector busque la palabra que crea adecuada.