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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 24 de febrero de 2017

Dolor, Estrés, Sufrimiento / por Rafael Comino Delgado


El 11 de mayo de 1.975 el toro Jaquetón, lidiado por Miguel Márquez en la Plaza de Madrid y premiado con la vuelta al ruedo, galopa alegremente a la pelea en el caballo.


Los animalistas hablan indistintamente de dolor, estrés, sufrimiento y maltrato, la mayoría de las veces erróneamente, pues no distinguen entre los diferentes conceptos.

Dolor, Estrés, Sufrimiento 

Rafael Comino Delgado
Catedrático de la Universidad de Cádiz
Los animalistas hablan indistintamente de dolor, estrés, sufrimiento y maltrato, la mayoría de las veces erróneamente, pues no distinguen entre los diferentes conceptos. Expondremos, de forma resumida, sencilla y clara, los conceptos de dolor, estrés y sufrimiento, y en próximo artículo nos referiremos al maltrato animal.

El dolor es una percepción sensorial, más o menos intensa, causada por una injuria o daño producido en el organismo, que estimula unas terminaciones nerviosas llamadas nociceptores (receptores del dolor), desde las cuales es enviada al Sistema Nervioso Central, que la recibe e interpreta como dolor.

El dolor tiene como objetivo alarmar, avisarnos de que alguna parte de nuestro cuerpo está siendo agredida, para que nos defendamos de tal agresión. En definitiva el dolor es una respuesta orgánica a una agresión sea física o química.

El umbral de excitación de los nociceptores es mucho más alto en los animales irracionales que en los humanos. Por otra parte la percepción dolorosa ante un mismo estimulo puede ser muy diferente de una persona a otra , o de un animal irracional a otro. Unos lo pueden percibir más intensamente y otros menos. Con frecuencia decimos que alguien es muy resistente o muy sensible al dolor.

Pero todos los vertebrados producimos, en el cerebro (principalmente Tálamo, Hipotálamo, Tallo cerebral) unas hormonas llamadas Beta-Endorfinas, que bloquean los nociceptores, ejerciendo acción anestésica, y precisamente los toros de lidia producen altísimas cantidades de estas endorfinas, especialmente durante la lidia (como ha demostrado el profesor Illera y su grupo), razón por la cual son muy resistentes al dolor, de tal manera que las banderillas y la puya le producen dolor, pero leve, infinitamente menor del que producirían a un ser humano.

El Estrés es la reacción fisiológica del organismo para hacer frente a un hecho o situación, generalmente, amenazante para él. Podríamos decir que es la respuesta del organismo para actuar, o defenderse de algo que le amenaza, o el modo de reaccionar ante una situación desafiante. En definitiva es un estado de tensión física o emocional. Esa reacción, que se lleva a cabo a través del Sistema Nervioso Simpático, será de lucha (hacer frente) o de huida, y se caracteriza por taquicardia (aumento de los latidos del corazón), liberación de gran cantidad de adrenalina, noradenalina, cortisol, aumento de la cantidad de glucosa (azúcar) en sangre, aumento de la tensión arterial, etc., es decir, todo lo que el organismo necesita para poder hacer frente o huir en la mejores condiciones. Los factores desencadenantes del estrés pueden ser estímulos internos o externos que exigen un esfuerzo al organismo (pelea, enfrentarse a un examen, lanzarse en paracaídas, incertidumbre, en general todo lo desconocido, etc.)

Los animales salvajes en la selva están viviendo constantemente en estrés (para defenderse de los ataques de otros) por lo que para ellos es una situación habitual.

El toro de lidia es sometido a estrés al ser transportado en el camión hacia la plaza, porque allí se encuentra en un cajón de dimensiones reducidas y no hay nadie contra quien luchar, pero cuando sale a la plaza y se enfrenta con los toreros ya desaparece ese estrés y empieza la lucha, para la que él está especialmente bien diseñado.

El estrés agudo (de corta duración) puede tener una connotación negativa (distrés) o positiva, emocionante (eustrés). Por ello no siempre el estrés conlleva sufrimiento.

El Sufrimiento es un sentimiento, una sensación que conduce a la infelicidad, por tanto ya interviene la conciencia (muy diferente entre racionales e irracionales) y puede tener causa orgánica (el corte en la mano, dolor de una muela) o psicológica (perdida de un ser muy querido, miedo a algo), que desgasta el Sistema Nervioso. Ciertamente el dolor intenso y prolongado puede ser causa de sufrimiento, pero no el moderado y transitorio. Además dependerá del caso. Imaginemos un ciclista que está subiendo un pico en los Alpes, y ya ve la meta cerca, le duelen las piernas del esfuerzo pero no sufre, al contrario es feliz porque piensa que va a ganar y su esfuerzo tiene la recompensa que él buscaba. El toro cuando está siendo lidiado persigue el capote o la muleta, siempre con la ilusión de cornearle, y el esfuerzo que está haciendo no le produce sufrimiento, porque es un animal diseñado especialmente para la lucha. Si sufriera huiría y no lo hace, al contrario ataca más. Su sistema neuro-endocrino está muy bien preparado para ello y cuando lucha hace algo natural en él. Ni siquiera está estresado psicológicamente.

Es necesario, por otra parte, tener en cuenta, que los animales irracionales no tienen una referencia reflexiva sobre su vida, que los humanos si tenemos. El humano teme a perder la vida lo que no ocurre en los irracionales, y esto lo acepta incluso la profesora Úrsula WOLF, filósofa en la Universidad de Mannheim (Alemania), experta en Ética de la relación con los animales. Por tanto el Sufrimiento de los animales y el de los seres humanos es muy diferente.