la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 17 de febrero de 2017

EL MATADOR JOSÉ LUIS MORENO HABLA EN BANDERILLAS NEGRAS


Hoy hablamos con un gran torero. Un diestro con una enorme capacidad de hilvanar faenas de las que no se olvidan y que ha dejado un gran recuerdo en el mundo del toro. El torero cordobés José Luis Moreno sorprendió al retirarse demasiado pronto pero con la satisfacción de haber dejado huella en la tauromaquia. Hoy hablamos con él de una trayectoria intachable, dura pero muy TORERA.


¿Por qué decide ser torero?

Yo no tengo antecedentes profesionales en mi casa pero mi padre era muy aficionado. A eso se une que en el Valle de los Pedroches, soy de Dos Torres, hay tradición de festejos populares. Quizás ahí sentí dentro de mi el gusanillo de enfrentarme a un animal que veía peligroso. Mi primer contacto es a hombros de mi padre dando el quiebro en el pueblo a una becerra. Tendría tres años.

Llega a la escuela de Córdoba

Por asuntos laborales de mi padre nos tuvimos que ir a Córdoba. Con siete años me apunté a la escuela, era como un juego. Yo siempre decía que quería ser torero, no que iba a serlo. Mi madre conserva mis libros de primero de primaria en los que pintaba toritos con mi hierro. Yo decía que era torero pero que solo me faltaba la edad para serlo.

¿Cómo era la Escuela Taurina?

Aquellos momentos para mí suponen un recuerdo precioso. Con la edad de siete a nueve años iba con la idea de jugar a ser torero. Teníamos admiración tremenda a los toreros que iban como Fermín Vioque, Antonio Tejero, Manuel Díaz cuando se anunciaba "Manolo", Juan Carlos Domingo, De la Rosa... Ellos eran nuestros idolos cercanos porque ya toreaban en público. Después de haberlos visto torear en la plaza entrenaban con nosotros y les idealizábamos.
Yo era como la mascota allí (risas).

Arranca la época de sin caballos.

Debuté en mi pueblo, Dos Torres, el 19 de Agosto de 1989. Con catorce años lo hice y luego toreé en la comarca por pueblos como Añora o Pozoblanco. Me di a conocer al año siguiente en una novillada sin caballos concurso en Córdoba en la época de Martín Gálvez con Curro Conde de gerente. Me llevé un vestido de triunfador. Tenía voluntad más que técnica pero algo tuvo que ver el jurado porque me dio como triunfador. 

Córdoba, de nuevo.

Al año siguiente toreé en Córdoba la novillada sin caballos de la feria y se fijó en mí Zurito, que apoderaba a Finito. Me apoderó. Con él hice toda la etapa de novillero. Debuté con caballos el 10 de abril de 1993 en Priego de Córdoba. 1993-1994-1995 estuve con picadores. Triunfé en mi tierra por Córdoba, Montilla, Priego... Al año siguiente mi primera actuación importante que me hace dar a conocer a nivel nacional fue en una novillada de Rocío de la Cámara muy dura en agosto de 1994 en Málaga, en la que salgo a hombros y tengo crónicas muy bonitas de Zabala padre, Tendido Cero... Eso me da a conocer y se me abren ferias como Arnedo y sobre todo, al año siguiente Madrid.

Un gran idilio nace con Madrid

Debuté a comienzos del año y toreé cinco tardes pese a no cortar orejas. En eso los Lozano siempre han sido ejemplares ya que cuando un torero ha mostrado buenas condiciones, han apostado por ellos. En el año 1995 toreé cinco novilladas y dos en 1996 pese a no cortar orejas aunque sí di vueltas al ruedo y parece ser que fui del gusto de la afición de Madrid. Es la plaza en la que más he toreado de mi carrera, un total de 29 tardes.

Llega la alternativa con un gran cartel.

En ese período de novillero me forjé mucho al pisar plazas importantes como Madrid, Zaragoza, Valencia, Sevilla, Arles... completando 57 tardes. Llegué hecho a la alternativa y la tomé el 30 de mayo de 1996.
Con Ponce y Finito fue el cartel soñado. Un ambiente muy bonito, cumplí el sueño de salir a hombros con Ponce en un día feliz. Desperté rápido del sueño porque un toro de Murteira me dio una cornada importante a los dos días en la feria y me cortó en seco el inicio prometedor. Así perdí ferias como Granada. Tuve que empezar de cero. Toreé en provincias por la zona de Cordoba, actué en seis corridas de toros ese año.

Llega Paco Dorado

Al año siguiente me ayudó Paco Dorado y 1997 fue una temporada muy buena porque me rodé en muchas plazas. Dorado había dejado a El Cordobés y tenía bajo su tutela muchas plazas. Toreé 17 tardes.

Madrid le ve ya de matador.

Confirmé al año siguiente en Madrid un Domingo de Ramos cortando una oreja en una de Fermín Bohórquez. Sonó mi nombre, no acudí a San Isidro en la de  Cuadri por una cornada dos días antes en Manzanares. Los Lozano se portaron bien y me dieron el 15 de Agosto cortando dos orejas a la de Los Eulogios bajo la tormenta en tarde para el recuerdo, para aficionados y para mí por las emociones que se vivieron.

Sale lanzado

Fui triunfador en Barcelona, Jaén con un rabo. Ese año 1998 entró mi nombre con los jóvenes mejores situados.


Llega Simón Casas

En 1999 me apoderó Casas en todas las ferias con 46 tardes y entré en la dureza de competir con las figuras. Algo que es muy difícil pero me basé en brillar en las plazas importantes. Mi carrera siempre ha sido de altibajos. Yo no he sido nunca un virtuoso, me he hecho poco a poco pero al final fui labrando dentro de mi un concepto y una forma de hacer y sentir el toreo muy personal. Al final de mi carrera toreé parecido a como me gustaba

¿Nos puede describir esa forma?

Dentro de ese término tan subjetivo y que no siempre usamos bien la pureza y toreo clásico. El toreo que a mi me ha llenado hacer y el que me llena ver es el toreo que engancha los animales adelante, que domina la embestida en todo su trazo y que es en línea curva. Luego cada uno interpreta a su manera con su expresión, tu cuerpo marca la forma de torear. Hay una verdad de torear largo, despacio y ajustado es lo que siempre he buscado hacer.

¿Qué le ha taltado, con sus grandes condiciones, para no llegar a la etiqueta de figura?

Lo que tienen las figuras, que es no fallar los días determinados. He tenido tardes muy buenas, faenas para el recuerdo y muchos aficionados y profesionales han sido muy partidarios míos. En el toreo ser bueno es algo muy difícil. Es algo para lo que, además de aptitudes, debes tener perseverancia. El toreo tarda en cuajarse, la forja de la personalidad tarda. Ser bueno es difícil y para ser figura además de bueno debes triunfar oportunamente. Eso me faltó a mí, fue mi talón de Aquiles. El ritmo del triunfo continuo que se pide a las figuras me faltó a mí.



¿Hasta qué punto afectó la cornada en Castellón con el toro de Victorino cuando estaba cuajando una gran actuación y venía de un buen 2009?

Esa cornada, viéndolo con perspectiva, marcó la última parte de mi carrera. Después de pasar un bache de actuaciones en las que actuaba poco y no iba a las ferias, en 2009 cuajé una gran tarde de triunfo con José Tomás en Córdoba y las miradas volvieron hacía mí. Fui a Julio como triunfador con la de Adolfo, corté oreja en Madrid. En un puñado de tardes, una decena, tuve triunfos muy importantes culminando en Pozoblanco dónde maté seis Victorinos. Esa tarde pude llenar, compartir con mis paisanos una tarde muy redonda con lo que supone Victorino.
Mi nombre volvió al candelero y en 2010 comencé en las principales ferias como Castellón, Valencia y Madrid. Estaba con seguridad, maduro y esa cornada de Castellón me pegó un parón muy fuerte. Me costó muchísimo, me produjo muchos destrozos, recuperar la fuerza. Reaparecí en Madrid el 2 de mayo, era una tarde importante y no rayé a la altura que necesita Madrid. Hay que estar siempre a una dimensión muy por encima de todo. No estaba en las mejores condiciones y la falta de seguridad tras las cornada hizo que pasara sin pena ni gloria

Pero volvió a remontar

Ese mismo año fui triunfador en Córdoba cuajando a Salmonete de Torrestrella. Llegó Dax, Pozoblanco mano a mano con Juli y me dio cornada y Juli se quedó solo. Cuando tu nombre no está consolidado aunque saben mi concepto y capacidades te bajas del ritmo de ferias y cuesta otra vez engancharte. Con la reducción de festejos que ha habido ya no había ese espacio, no para primera fila, pero te dejaba torear 25 tardes que no hay. Ahora hay un circuito de figuras pero el que no esté en él es dificil completar una temporada regular.

¿Le pesó la decadencia de Córdoba?

No. Mi tierra es Córdoba con todas sus condiciones y características positivas y negativas. He podido tener un puñado de las mejores tardes de mi vida. Me sentía a gusto y arropado además de responsabilizado y tuve la suerte de dar con toros que me lo permitieron. La dimensión de un torero se marca en el día a día y en los compromisos importantes en todas las grandes. Hay que triunfar en todas, fuerte y seguido. He sido triunfador de Madrid, Valencia, Castellón, Córdoba... triunfos demasiado diseminados, Deben ser consecutivos y eso hacen las figuras. De los nuevos valores con un puñado de grandes condiciones se consolidará el que tenga la capacidad de triunfar con más toros y más faenas de calado. 

¿Le falló a usted Sevilla?

Sí, pero en Madrid he cortado 6 orejas pero ninguna en San Isidro pese a buenas tardes. Fui pocas tardes a Sevilla pese a ser cercano y estar en buen momento. He matado Cebada, Guardiola, Palha y dos de Miura. Siempre he ido con esas, pero cualquier ganadería te da oportunidades porque de ahí han salido triunfadores. No sentí el calor de Sevilla, eso sí.

¿Las duras iban contra su concepto?

Para hacer el toreo que uno quiere necesita un toro con embestida apropiada. A mi la palabra a contraestilo no me gusta pero tú buscas un toro que te de garantías para dar tu dimensión. He toreado y cuajado muchos de Guardiola en provincias, Málaga (3 orejas) eran toros de mucha importancia y su embestida da mucho peso a la faena. Toreé la primera corrida de Victorino en Castellón con Juan Mora y Juli. Esa tarde tuve un gran triunfo y me dio 8 de Victorino. Con Victorino he fraguado de las mejores tardes de mi carrera y me han servido para mucho. Me han permitido triunfar, ganar crédito y me ha dado mucho.
Luego, es verdad, ha habido otras de otras ganaderías llamadas duras con las que ha sido difícil que mi toreo brillase. Por mi forma de entenderlo es difícil con su embestida y carácter que aquello luciera

Se le encasilla en ellas pese a triunfar con las no llamadas duras en plazas como Córdoba.

Uno busca las mejores opciones dentro de lo que te dan. Cuando no tienes fuerza para elegir toreas las corridas que las figuras no quieren. Eso se arregla triunfando. Muchos triunfan con las duras y buscan su sitio. Cuando tus triunfos no son rotundos es difícil salir de esa parte de la feria y es difícil renunciar a ellos porque estar en feria importante es el ser de los toreros, lo que buscamos. Prefería estar que no estar. Me costaba decir que no en ferias importantes de repercusión porque podías avanzar en tu carrera. Es difícil avanzar sin triunfos duros y torear con esas. Al final es que a las duras, aunque a veces no me facilitaron el triunfo, al menos nunca perdí mi norte como torero y mi concepto lo quise aplicar en cada tarde con independencia del hierro. El aficionado sabía que no adulteraba mi toreo ni degeneró. Fui manteniendo siempre mi concepto y mi forma de interpretar el toreo

¿Por qué se retira?

Cuando dejo de soñar. El toreo es un acto de fe y espíritu que buscas sacar lo que llevas dentro del toro , requiere sueño. Al dejar de soñar vi que antes que se diera cuenta nadie no me podía fallar a mí. Desde los 14 años he estado hasta los 38 y he estado viviendo únicamente para ser torero, para crecer, para superarme a mí mismo y eso lo hacía soñando cada día. Todo ello sin mirar nunca para otros ámbitos que no fueran el mundo del toro. 
A comienzos de 2014 me doy cuenta que tengo merma en la ilusión, que miro a otras cosas, no sueño con el toreo y decido tomar la decisión. Me retiro como el que se tira al vacío esperando que te salgan las alas en el momento de tirarte porque no sabía qué pasaría pero sí sabía, el tiempo me ha dado la razón, que si no estaba enamorado de torear no quería seguir por respeto a mi forma de entender el toreo, a lo poco o mucho hecho y por respeto al público. El publico me ha dado más que yo a él y me lo sigue demostrando. Yo sabía que no podía. Afortunadamente el tiempo me da la razón de estar en lo cierto, de que mi etapa de torero profesional había llegado a su fin. Pienso que tuve el acierto de darme cuenta antes que nadie y tener la osadía de dar el paso de dejar de torear profesionalmente al dejar de soñar y por amar la profesión y no quería estar por debajo de lo hecho

¿Dolieron las cornadas de despacho?

Como todo en la vida. En el toreo se mueven muchos intereses y a veces son favorables las condiciones y otras no. El que tiene poder lo usa como en cualquier actividad de la vida. Cada uno intenta defender su trozo de tarta y sabes que si alguien come tarta es para quitártelo a ti. Las carreras de los toreros son efímeras y hay intereses cruzados. A veces te perjudican, usan su poder y las oportunidades no están siempre a tu alcance. No creo que sea distinto a cualquier ámbito profesional.
Si veo distinto que en el toreo muchas veces juegan con tus ilusiones, con lo que te has ganado en la plaza y eso te produce un dolor a tu yo más profundo, a tu ego, que es difícil de gestionar .Cuando crees que has ganado cosas de ley pero no te dan la recompensa , en su momento es un dolor. Aquí parece que te amputan una parte de tu yo más profundo y eso es difícil de gestionar al jugar con lo ganado y tus ilusiones
A mí me han preguntado que si el toreo es justo y yo decía, ¿y la vida lo es?

¿Qué le pasa a Córdoba?

Taurinamente que tuvo una feria en bonanza sobredimensionada, se ha reajustado como ha pasado en otras plazas. Se subastó al mejor postor económico, nunca se apostó por un empresario que fomentara, construyera desde abajo de los cimientos y se le daba al que más daba por el arrendamiento con independencia de programación y eso, sumado a que ha habido una desafección por los toreros de Córdoba (no ha habido esa revitalización de la ilusión), todo ello ha hecho perder interés por acudir a la plaza. Comercialmente es difícil  la feria pero está en un punto que Córdoba necesita una empresa que trabajara a medio plazo, con tranquilidad, que fuera ganando credibilidad en todos sus abonados, una programación acorde a lo que necesita y demanda Córdoba e ir haciendo las cosas bien como ha pasado en otras ferias que se han sacado adelante con el trabajo de empresas.

¿No ganaría más Córdoba siendo plaza de 2?

No le estorba ser de primera, ¿qué le beneficia ser de 2? Habría que revisar costes pero no sería solución. No sería un desastre ser de segunda ni te obliga al ser de primera. Los festejos entre primera y segunda no varían casi los honorarios, Córdoba tiene su tipo de toro y ha habido menos polémica. con eso que otros años. Córdoba, por ser plaza de primera,  no tiene que ser negativo.

¿La propiedad se ha enterado?

Se ha ido adaptando a las circunstancias que le han venido. No tuvieron la visión de apostar por empresas que consolidaran y apostaron por empresas que llegaron, desde el ladrillo, y que trataron a la feria con poco cariño. Puedes entender a la propiedad que es una sociedad, que rinde cuentas, que tiene una Junta y consideraban como un logro que en cada concurso se ganará más dinero. Ahora es difícil hasta alquilarla y el canon ha bajado, se ha ajustado a festejos. Creo que Córdoba puede tener un modelo de feria con 2 corridas, 1 rejones y 1 novillada. Tiene 350000 habitantes, y mucha tradición taurina aunque goza de poca credibilidad ahora.

La tarde de los 25 años de alternativa de Finito no ayuda a esa credibilidad.

Ahí tenemos que hacer un examen de conciencia. No quiero ser catastrófico ni pesimista pero hay que respetar al público. Cuando uno decide dejar de torear al no dar lo que puede los empresarios deben asumir sus responsabilidades al jugarse su dinero, los toreros se juegan su crédito como artista y persona además de la vida y el propietario de la plaza se juega la vida de su inmueble. Entre todos no podemos dar pie a que se cometan estas cosas. El toreo no pasa un momento para tirarnos piedra a nuestro tejado y hay que poner cariño al aficionado que compra una entrada. Si hay tres personas en la plaza hay que mimarlos porque son los que te van a sembrar de cara al futuro. Esa suspensión fue desafortunado para Córdoba y los protagonistas.

¿Por qué entra en politica?

Ser concejal nunca me lo había planteado pero vino por mi relación con José Antonio Nieto que era candidato del PP y me ofreció que pudiera acompañarle en las listas. Había un programa y proyectos que me ilusionaban como la escuela taurina, el año Manolete.. Poder ofrecer a la ciudad, no tengo intención de hacer carrera política, uno piensa que puede hacer algo y que los valores que he mamado en el toreo donde he fraguado mi carácter pueda aplicarlo a la política municipal.

¿Cómo está la política en Córdoba?

Está marcado por lo que fue el inicio de un pacto que llevó a ser Alcaldesa a la candidata socialista apoyada por tres partidos PSOE, IU, Ganemos. Al final son tres partidos, unos más radicales que otros que se forman en la gestión del día a dia en vez de un equipo de gobierno con política definida. Son tres reinos de Taifas que defienden sus intereses, paran proyectos,,, No es por hacer demagogia lo que más lastra a la ciudad es que no hay proyecto y se gobierna a bases de cambios. 

¿Guarda rencor al toro?

Al toro amor tremendo le guardo. Cuando me preguntan si me dan ganas de torear, a día de hoy no me lo he vuelto a plantear. Incluso en el campo que me gusta torear no tengo el deseo de hacerlo, toreo alguna becerra en casa de amigos pero no he llamado a nadie para que me encierre ninguna. Hablo con toreros todos los días: Espartaco, Uceda, Enrique Peña. Al levantarme me meto en las páginas, voy a los toros, mi relación con el toro es de admiración. Es mi ámbito, es lo que me llena y lo creo dominar.

Y ahora, apoderado.


  • Después de quitarme, necesitaba estar ocupado para no volver a caer en la tentación de torear profesionalmente. Puse en marcha proyectos que funcionan, y dentro de este espacio mi concejalía en el Ayuntamiento de Córdoba, y quería marcar distancias con el toro, desarrollarme en otros ámbitos, ver mi capacidad a la hora de andar fuera del toro pero tenía claro que estaría en contacto y dejaría alguna actividad para el toreo . Han pasado tres años y ahora con Ángel Jiménez , es amigo, tiene condiciones e irá labrando su futuro, le veo condiciones para ser torero, me apetecía si estaba en mis manos con la complicidad de Enrique Peña, muy querido por mi y confío en él, nació la idea de echarle una mano y apoyarle.