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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 27 de febrero de 2017

SEVILLA. UN GESTO… PERO MENOS / por Antolín Castro



Recién se han oficiado los carteles de Sevilla y hay dos toreros, Morante de la Puebla y José Mª Manzanares que están acartelados en cuatro tardes cada uno. 

UN GESTO… PERO MENOS

España
Suele decirse que cuando se anuncia una figura más de dos tardes en las ferias de plazas de primera o esas mismas dos en plazas de segunda, que ‘fulanito hace un esfuerzo anunciándose así… que asume su responsabilidad’, etc. Sin embargo, habremos de convenir que eso tiene muchos matices. Muchos y variados.

Recién se han oficiado los carteles de Sevilla y hay dos toreros, Morante de la Puebla y José Mª Manzanares que están acartelados en cuatro tardes cada uno. 

Para muchos, casi todos, a eso le llaman compromiso, responsabilidad, si bien podría recibir el nombre de aprovechamiento de la oportunidad. Mientras otros toreros -léase Curro Díaz por ejemplo- ni una tarde, ellos disfrutan del privilegio de torear cuatro tardes. 

Privilegio que no hacen gratis ni por un módico precio, no. Ambos cobrarán importantes cantidades de miles de euros como para que, ese llamado esfuerzo, les resulte muy rentable. 

Por si fuera poco el dinero, gozarán de ganaderías a su gusto, sin cometer el ‘exceso’ de anunciarse con hierros que les hicieran sudar, incluso antes de hacer el paseíllo. Es decir, cómodamente.

A todo esto hay que añadir que esas tardes, todas, les servirán para ser los triunfadores del serial con muchas más ventajas, dada la mayor oportunidad de toros estoqueados, que el resto de los coletas actuantes en el coso de La Maestranza. A eso se le puede llamar jugar con ventaja.

Ya ven dónde está el esfuerzo… en conseguir un gran chollo. Es aprovechar que en esa plaza son muy queridos, además de consentidos, de protegidos. No se ve por ninguna parte el efecto responsabilidad que eso tiene, máxime teniendo en cuenta que las temporadas las tienen hechas, por si acaso vinieran mal dadas están blindados ante el supuesto fracaso.

Claro que si eso lo hicieran los dos en Madrid, otro calificativo habría que darles. Gozarían de los dineros, de las ganaderías, de más oportunidades para triunfar, pero los sudores antes y durante las actuaciones serían muy diferentes. Es decir, lo harían cuesta arriba -y no solo por el desnivel de la arena de Las Ventas- y no cuesta abajo. Para Madrid puede que vengan a una cada uno si es que no se tuercen las negociaciones. El pasado año una Manzanares y Morante ni vino.

Parece, según rumores, que será Talavante el encargado de adquirir ese compromiso con Madrid, con ‘victorinos’ de por medio. Mucho más parecido a lo que se llama asumir la responsabilidad de figura.

Lo llamarán un gesto… pero menos. Cuatro tardes en plaza amable, qué compromiso… ni que leches.